jueves, 3 de julio de 2014

Microrrelatos II

Cruzar la frontera en sueños. 
Tomarse la libertad de huir tras la partida. 
Una partida que solo se plantea tras la decisión. 

lunes, 26 de mayo de 2014

Echemos una vista al pasado

Hubo un tiempo en el que esté blog se convirtió en mi forma de expresión personal. A día de hoy las obligaciones académicas y personales ya lo han derivado a un segundo lugar, o tercero, cuarto,... mejor no pensarlo.

Mirando entradas en este momento me sirve para reconocerme en los momentos y en mi evolución no solo como escritora sino como persona. Es gracioso encontrarse esas primeras entradas surgidas del paverio adolescente. Sí, eso era yo con 15 años. Me duelen los ojos solo de la faltas de ortografía, mi eterno enemigo que me sigue acompañando. Pero también fui yo con 16, 17, 18, 19, ... Un crecimiento personal como persona crítica con lo que le rodea. A veces en forma de reflexiones, otras presentándose como relatos, pero en todas ellas hay una parte de mi y mis inquietudes.

Pero no solo eso, he encontrado relatos que quizás pueden valer la pena, escribir es reescribir, aspectos para mejorar de ideas que surgieron muchas veces ante la necesidad y rapidez de presentar una historia al día siguiente porque eran deberes. De aquí un nuevo propósito para este verano de cambios: recuperar y mejorar que tengo faena.

Mi vida se presenta interesante e imprevisible en estos próximos años, de la misma manera que por primera vez en pocos meses tendré que volar de la comodidad del nido (debería plantearme relatar la aventura americana).
Quizás es buen momento para echar la vista atrás tomar aquello de provecho y olvidar parte de los pájaros que tuve en la cabeza. Pero sobre todo, es momento para seguir caminando.


viernes, 9 de agosto de 2013

Siempre preguntas

¿Qué pensarías, decidirías, tal vez te plantearías?
¿Cómo reaccionarias, actuarias, responderías?
¿Avanzarías o retrocederías?
¿Sonreirías o la ausencia te ganaría?
¿Cuándo lo aceptarías, o admitirías la realidad?
¿Volverías a ser quien fuiste?
¿Dónde te esconderías? ¿Dónde decidirías cambiar?
¿Por qué huiste antes? ¿Volverías a hacerlo?

 ¿Quién eres realmente?

viernes, 2 de agosto de 2013

Microrelatos I

Nacido del miedo por ver y creer 

tan solo dos palabras le hacían cortar el viento.


sábado, 15 de diciembre de 2012

Nuevos comienzos

- Lo siento pero usted padece “la enfermedad de los ojos de niño”. 

- ¿Y existe algún remedio para ello doctor? ¿algún tratamiento experimental? 


El silencio valió como repuesta y el pobre hombre no pudo retener más el llanto. ¿Qué iba a hacer él? Era un respetado empresario además de padre de familia. No podía aceptar que le estuviera pasando aquello a él.

“La enfermedad de los ojos de niño” se estaba convirtiéndose en el mayor temor de los adultos en los últimos años. Sus victimas podían ser cualquiera y la prevención y tratamiento eran imposibles. Era el principal motivo por el que los medios de comunicación habían optado por negarlo todo para evitar que corriera el pánico, aunque sin mucho éxito ya que las asociaciones de afectados por este mal estaban surgiendo de la nada. Sus síntomas eran sencillos e inexplicables a la vez. Se trataba de una enfermedad que hacía que el enfermo volviera a ver el mundo que le rodeaba desde la inocencia infantil que un día tubo. De manera progresiva se volvía despreocupado con sus obligaciones, dejando se ser un miembro productivo de la sociedad y viéndose apartado a una vida pasiva e infantil. No solo se trataba de un martirio para el afectado sino también para su familia, ya que se tenía que hacer cargo totalmente de este. Sin duda se trataba de la mayor desgracia para una familia de clase media que se veía obligada a prescindir de un sueldo, además de acarrear la vergüenza que suponía tener a alguien en tal situación.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Confesiones de un ser humano

Cual semilla que nace y crece parece que la vida recoge la misma metáfora, buscamos la luz de salir adelante, la luz que inunda cada parte de nuestro cuerpo dando la fuerza para seguir. Somos semillas puestas al azar en este mundo, semillas esparcidas listas para participar en la batalla que supone sobrevivir. Amontonadas en busca de la mejor opción para ellas, mirando siempre nuestro propio interés. 

En cambio, existen ocasiones en las que da que son los otros los que nos ayudan a abrir el camino hacia la vida. De esta manera nunca podemos llegar a ser del todo individuales ya que siempre se necesitará una mano amiga para salir adelante. 

En ocasiones he llegado a pensar como seria mi vida si no dependiera de nadie y quizás es esa la farsa que en ocasiones me intento creer. Ese tópico individualista del hombre o la mujer hechos a si mismos. Una idea vendida por una sociedad que extiende que el pez grande tapa al chico. Pero tampoco me gusta ser de aquellos que echan la culpa a los demás como si no tuviera que ver conmigo. 

Admito que en el papel que me ha tocado vivir nunca he hecho mi mejor interpretación. Puedo recurrir siempre al “a mi me han chafado, oh pobre de mi” sin plantearme el lado contrario. ¿Quien me dice a mí que como persona no he chafado a nadie? Incluso puedo afirmar que lo he hecho, en ocasiones involuntariamente sí, pero si lo dejara ahí no seria más que otra farsa de autocompasión mutua.

 Nos sueltan de pequeños sin mapa ni directrices en un camino en el cual dichas directrices nos van apareciendo durante la marcha. Sí, quizás volvemos al hito del hombre hecho a sí mismo, pero no. En el camino lo que aparecen son personas, amigos, familias, compañeros, profesores,… cuyo gran logro es el dejarnos ver la luz, de una manera o de otra. Personas que se convierten en un ejemplo de lo que hacer hacia los demás. De colaborar para nos demos cuenta de que no somos parte de un conjunto que se necesita mutuamente para avanzar.

jueves, 3 de mayo de 2012

Sueña e imagina

Sí, duermo con una sábana de Blancanieves y en mi cuarto tengo un cuadro del niño que no quería crecer, pero es que en los tiempos que corren una no quiere dejar de ser un poco Peter Pan. Porque ambos son personajes que han marcado la infancia de muchas generaciones, al igual que la mía.

Es por eso, que muchos hemos espiado alguna vez a nuestros juguetes para comprobar si también tenían vida como los de Andy en Toy Story o hemos querido viajar con Alicia a través de la madriguera, soñando con aquello que los films nos transmitían. Pero no solo con las películas soñábamos, también lo hacíamos todas las tardes, queriendo ser Campeones con aquellos partidos que duraban horas si llegar a la portería, o descubriendo lo divertidas que podían llegar a ser unas simples piezas de frutas, hasta el punto de que nos daba miedo comérnoslas. 

Cada generación ha tenido sus dibujos favoritos, que han traspasado las barreras del tiempo marcando a aquellos niños que se quedaban embobados ante aquellas historias. Quizás por eso me gustan tanto los dibus, incluso cuando ya he dejado de ser una niña.  Me siguen inquietando cuantos valores como la amistad o el compañerismo hemos aprendido a lo largo de nuestra vida gracias a la animación, un formato de entretenimiento que tiene más valor del que percibimos en nuestra infancia. Un género el cual se convierte en nuestro primer paso hacia la percepción de lo que es el mundo audiovisual que nos acompaña a lo largo de nuestra vida, siendo solo por eso especial. 

 Siempre queda algo de aquellos personajes o de aquellas fantasías que nos hicieron soñar en su momento y que nos hacen volver a aquellos tiempos en los que vivíamos en nuestras burbujas de alegría e imaginación. Es el motivo, por el que podemos seguir llorando como el primer día con algunas películas, viendo desde otro punto de vista para analizar aquello que en otra época desconocíamos. Es por esto por lo que recomiendo la experiencia de ver los clásicos de nuestra infancia de nuevo, porque es impresionante como aparecen nuevos puntos de vista que nos hacen idolatrar más a esas películas.

Recordemos estos valores y nunca dejemos de ser un poco como Peter Pan, aquel niño que no quería crecer, es algo que vale mucho la pena. 

Suicida sin motivos ;)

jueves, 19 de abril de 2012

Hay que hacer algo

Despertó sin poder casi ni respirar y con los ojos llorosos. “Malditas alergias” pensó. Otro año más el frio llegaba a su fin mientras la primavera despertaba con todo el esplendor. La luz del sol le bañaba la cara, reconfortándole cada parte de su cuerpo aportándole la sensación de que todo se fuera a arreglar.

Tras saborear el momento, decidió volver a la realidad y al fin se levantó y comprobó lo que había a su alrededor. Todavía continuaban allí las consecuencias de la noche anterior, un gran cráter que se extendía desde donde se encontraba. “Quizás no fue solo un sueño”. Le quedaban pocos recuerdos de lo ocurrido, solo que había tenido que huir de su hogar en mitad de la noche tras aquella fuerte discusión.

Había que continuar adelante, así que decidió previamente hacerse un rápido reconocimiento para saber como se encontraba. Le dolía el pecho y las manos; y un cansancio hasta entonces desconocido le abordaba todo su ser. Pero lo peor no era eso, por más que intentaba acordarse de lo ocurrido, su memoria le jugaba una y otra vez una mala pasada, empezando a frustrarse por no conocer lo sucedido.

Miró a su alrededor, en quilómetros a la redonda solo podía ver bosques sin rastro de civilización alguna. ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado allí? Aquello era totalmente diferente a como era su mundo. Se encontraba a solas, lo que le hacía sentirse un insecto más de los que había a su alrededor. ¿Que le quedaba ahora? ¿Hacia donde se tenia que dirigir?

Un rayo de luz lo transportó a otro lugar. Dentro del caos de una habitación destrozada unos ojos azules tenían se mirada puesta en los suyos, mientras una cálida voz le decía dentro de su ser “Hay que hacer algo”.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Entre aquí y ninguna parte

    Entre aquí y ninguna parte. Siempre le gusto aquello de dejarse llevar sin pensar en nada, buscando en el horizonte la forma de evadirse de cualquier situación y solo contemplar el mundo que tenía alrededor. Le encantaba, y es que era una de las pocas veces en las que se sentía de verdad libre. Libre y feliz.
     Desde su lugar de observadora había contemplado cientos de situaciones diferentes y aquel verano que llegaba a su fin no era menos. Le habían dado la oportunidad de conocer el continente olvidado, África,  ver con sus propios ojos las maravillas y lo que escondía aquel lejano y a la vez cercano continente. 
     Ojos de espectador para ver una tierra de contrastes. Un lugar donde la riqueza se mezcla con la miseria a la vuelta de la esquina y parece que a nadie le importe. Y es que es algo triste, pero es uno de esos lugares donde hace falta ponerse una careta para no preocuparse demasiado. o no volverse loco de no poder hacer nada. Un lugar que aparte de esto, pudo observar también como la alegría forma parte del día a día de las personas y la calidez de sus habitantes aumenta. Signos olvidados en nuestro desarrollado mundo occidental. Además había tenido la suerte de ser observadora de aquellos lugares que sin duda quedarían marcados en su memoria para siempre. Lugares que ya en su día dejaron sin palabras a esos primeros exploradores que sin duda no habían sido los primeros en llegar a estas tierras.
    A parte de un magnifico viaje, aquel verano le había ayudado a ver nuevas situaciones como el apreciar más a los amigos en un momento de separación de caminos como el que ya estaba empezando a producirse. Diferentes caminos que le recordaban el inicio de un nueva etapa. Una etapa cuyo objetivo era el descubrirse a una misma, o así es como lo percibía ella.
    Estaba en un momento en el que el miedo a lo desconocido aparecía de nuevo pero eso sí siempre le quedaría el dejarse llevar entre aquí y ninguna parte para ser durante un instante ella. Solamente ella.

viernes, 22 de julio de 2011

PARANOIAS

   Sola a la una de la mañana. ¿Qué estaba haciendo ella en aquel lugar?
   Todo había empezado con un juego, una típica noche de miedo de campamento, en la que le había tocado a ella ser la rehén.
   Allí sentada, a los pies de aquel monasterio del siglo XV, envuelta en aquella tormenta estival que se avecinaba poco a poco. Inquieta, aguardando a que vinieran a por ella, mientras oía los gritos de sus compañeros aterrorizados como cada año.
   Porqué a ella, se preguntaba a cada minuto mientas se aferraba a aquel móvil que le habían dejado como única luz. Inquieta, miraba hacia todas partes buscando las luces parpadeantes que le alertaban que alguien venia.
   Tras diez minutos sin aparecer nadie, los ruidos de la noche se hacían cada vez más persistentes, hasta el punto de que se confundían en su cabeza lo real con lo imaginario. Pisadas, gruñidos de animales y susurros la envolvían. Además de todas aquellas historias imaginarias contadas sobre los monjes de aquel lugar se les habían evaporado la ficción.
   El cielo se iluminó una vez más en la tormenta y a lo lejos lo vio aquella silueta humana mientras gritaba como nunca lo había hecho antes. Su última visión fueron esos ojos amarillos que la observaban sin moverse desde la oscuridad.
   Lo siguiente que recordaría, fue el despertarse rodeada en aquellos cálidos brazos que tan bien conocía todavía temblando. Eso sí, nunca llegaría a descubrir que fue lo que ocurrió después o si todo habían sido paranoias nacidas de su miedo.




Microrelato presentado al concurso de microrrelatos de  la cesta de las palabras seleccionado semifinalista. Todavia no me lo creo, aunque culpa de esto la tiene el pepito grillo que estubo aminandome para presentarme (que se de por aludido) y quizás a alguno le suene la situación.

martes, 12 de abril de 2011

Soñé que soñaba y resultaste ser la realidad

  Ya llevaba un par de noches sin pegar ni ojo, y aquella no iba a ser diferente. Otro día más comprobaba como el techo de su habitación le devolvía aquella sonrisa burlona sin poder dejar de mirarlo.

  El curso cada vez se veía más cerca de su final y con este el estrés que conllevaba. No solo eso le pasaba por la cabeza en ese momento, las cosas aquellos días no habían ido como ella esperaba del todo. Quizás sí, hoy se convertía en mayor de edad pero hasta aquel momento por el ritmo de vida que llevaba no se había parado a pensarlo. Como siempre ese pequeño pesimismo que le caracterizaba se encontraba allí.

  El tiempo pasaba, indicando que la mañana estaba cada vez más cerca pero seguía sin dormir. En ese momento recuerdos de estas últimas fiestas empezaron aparecer. Esas noches en la colla, en las que dejo de importar todo por unas horas, las horas de salir, de compartir el tiempo con los amigos. Aquellos amigos que un día se encontró con las manos abiertas y que día tras día seguían sorprendiéndola en el buen sentido. Recordando, una sonrisa se dibujó en su cara.

  Tal vez no sea tan malo cumplir años,- se decía a si misma sin parar de dar vueltas por la cama- aunque tengas exámenes y el agobio de fin de curso si sabes que tienes unos amigos que están ahí incluso en las malas. Tal vez los problemas son más pequeños de lo que parecen y vale la pena intentar las cosas.

  Una sensación de bienestar por fin apareció. Como decía aquella canción que una noche le enseñó una buena amiga: "¡Qué bueno respirar, sentirte vivo! “. Con este pensamiento en la cabeza al fin se durmió, con esa sonrisa en la cara que en ella tenía el poder de animar a todo aquel que está a su alrededor.

Felicidades Flori.

domingo, 9 de enero de 2011

Aquellos ojos verdes

No se terminaba de creer aquello que le contaron nada más volver, aquel lugar en el que tan buenos ratos había pasado estaba habitado por ser que ella tanto conocía y que a la vez tantas veces había aterrorizado a la ciudad. Un torrente de recuerdos le venían a la cabeza, sin escuchar aquello que le decía su compañera. Por un lado, no podía dejarlo solo y por otro debía de comprobar aquello que le contaban para por fin terminarse de creer que era cierto.
A la mañana siguiente, con las primeras luces del alba se puso en camino. No era la casa que ella recordaba, la suciedad y la vegetación se había adueñado de la fachada. Se acerco a la entrada notando como la madera crujía a cada paso bajo sus pies. Al entrar en el vestíbulo, el aspecto no era mucho mejor que el de la fachada. Parecía como si una ventisca hubiera estado allí dentro dejando cualquier objeto por los suelos. En aquel momento empezó a pensar que tal vez no era tan buena idea.
El silencio era tal que le asustaba, además tenía la sensación de que alguien o algo la estaba observando desde el momento en el que puso un pie en el aquella casa. Intento apartar el miedo de su cabeza y se encaminó a buscarlo. Miro en cada habitación del piso inferior, pero allí no había nadie. A cada paso que subía por las escaleras la inseguridad y su intuición le decían que diera la vuelta, pero debía encontrarlo para sacarlo de aquella pesadilla.
Al entrar en una de las primeras habitaciones del piso de arriba un ruido le alerto. Asustada se asomo a la puerta y lo vio, vio algo que exactamente no podría describir nunca. Agachado en frente de la escalera, allí estaba.
Dio un paso, y en ese momento la criatura se giró a la vez que un escalofrió le recorrió todo el cuerpo. En ese momento su instinto lo dijo que solo hiciera una cosa, correr, correr en la dirección contraria por aquel pasillo que en una ocasión había sido el lugar de su primer encuentro. Correr y huir de aquello que la asustaba como nunca antes nada lo había hecho.
Entró en la que sabía que era la última habitación de la casa, conociendo su destino, conociendo que era la presa de quien en algún momento había amado. Y lo vio, seguía sin conocer lo que era pero sí supo quien era justo en el momento en el que aparecieron aquellos ojos verdes en los que tantas veces se había querido hundir y de los que ahora no podía escapar.

martes, 21 de diciembre de 2010

Lo siento se me olvido...

    Bachiller no deja respiro, y eso se nota. Cometimos el error de que se nos paso el segundo aniversario del blog entre el ajetreo de los finales y la cabeza no se sabe donde…

    Dos años de blog, dos años de posesión de este rincón del universo Internet donde poder dar a mostrar nuestras reflexiones y dejar volar la imaginación libremente sin ataduras. Aunque en estos últimos meses haya estado totalmente ausente.

   Un último año marcado por una segunda magdalena con la colla, que sigue en pie de momento… , un año en el que Roma estuvo presente no una sino dos veces, la segunda demostrándonos que el ser humano es extraordinario. Año de Genesaret en estado puro, de más grupo que nunca y de encontrarse en el camino a gente que vale mucho la pena. Año de reencuentros y despedidas depende de las fechas y de unos últimos meses que ya no son lo de antes.

    Así nos plantamos de nuevo a las puertas de la Navidad que como siempre dan comienzo con el pistoletazo de salida en forma de Belén Viviente. Una Navidad extraña sin lugar a dudas, rara y que no nos aleja la cabeza de esta parte de mundo. Una Navidad de dudas y contradicciones sin entender a veces que es aquello que nos pasa.

    Y pensar que todo esto en un 2010 que vino y se irá en poco tiempo, dejando tiempo para madurar y ser cada vez más persona en este mundo de locos que es la sociedad.

Feliz Navidad

miércoles, 18 de agosto de 2010

Vuelta a la aburrida rutina de la ciudad

  Ya en un abrir y cerrad de ojos estamos de nuevo a menos de un mes para volver al calvario que puede llegar a ser el último año de instituto. Un verano de lo más rutinario de no ser por un pequeño gran paréntesis esta primera quincena de Agosto.
  Ya hace media semana que finalizó esa aventura llamada Cammino della Luce. Todo empezó un 31 de julio con unas 23 horas encerrados en el poco espacio que puede proporcionarnos un autocar. Tras conseguir sobrevivir llegamos a Asís más o menos cuerdos. Este sería el pistoletazo de salida de 15 días de conocimiento de la Italia profunda.
  Días de sufrimiento, de ampollas, de dormir entre ronquidos y en una esterilla que dejaba la espalda peor que antes de acostarse. Pero también de grandes momentos. Momentos de chistes interminables, de carreras de fórmula 1, de fiestas por aquellos pueblos desconocidos hasta el momento, pero en los que se quedo parte de nosotros, pero sobre todo, momentos de compañerismo. Días en los que he podido aprender de nuevo lo que es el espíritu de superación y lo fácil que es avanzar cuando estas rodeado de personas que te apoyan en cada paso hacia la meta.
  Ha sido ese ambiente familiar que se ha vivido lo que ha hecho tan especial esta experiencia. Durante estos días, ha dejado de importar el individuo propio para convertirnos en un grupo en el que no importaba el lugar de procedencia, ya que todos caminábamos bajo una misma bandera que debía de llegar a Roma.
  Llegar a Roma, ese objetivo que todos teníamos en mente y se convirtió en uno de esos momentos que se recordaran siempre. Faltan palabras para describir lo que significó encontrarse tras 9 días de peregrinaje con la plaza de San Pedro debajo de nuestros pies, la euforia que sentimos cada uno de nosotros en ese momento único que aunque se vuelva de nuevo a aquel lugar ya no será lo mismo.
  Después de esta meta conseguida, no había acabado aun la cosa. Nos quedaba por visitar la ciudad de los emperadores y dejarnos envolver por toda aquella historia escrita en piedra a través de los siglos. Ciudad para disfrutar siempre en aquella compañía que no se perdió en ningún momento.
  Que no se perdió hasta el momento de la despedida, con la esperanza de volver a ver a todas aquellas personas que en tan poco tiempo pasaron a formar parte de nuestra familia.
  Familia que ahora ya cada uno en nuestras casas, se añora y se echa de menos ese camino que nos lleno de experiencia a cada uno de nosotros, con la esperanza de que algún día no muy lejano se vuelvan a cruzar de nuevo nuestros caminos en algún lugar.

Solo añadir otra cosa: Mercedarios, ¿cual es vuestro oficio?

viernes, 2 de julio de 2010

Loca sociedad

Tras ya varios días sin actualizar este blog, la verdad es que ya hacía tiempo que una pequeña vocecilla corría por mi cabeza pidiéndome actualizar. Podría defender que no se ha hecho porque no ha habido cosas que contar, pero estaría mintiendo, ya que la Celestina ha sido algo que destacar, y mucho… Pero el simple motivo de no actualizar ha sido la dejadez que ha tenido lugar no solo en este blog.

Esto me ha hecho plantearme a lo largo de este tiempo el convertirme en un mero observador de esta sociedad en la que estamos incluidos queramos o no. Es bueno de vez en cuanto tomarse estos tiempos de reflexión que me han llevado a ver aspectos que a veces dejamos pasar de largo.

Hay que destacar algo. Este se trata de la individualidad a la que estamos acostumbrados en el día a día. Me refiero a ese egoísmo propio de solamente importarnos nuestras cosas, además de no pararnos en los demás, en el que me incluyo normalmente. Como ejemplo de esto pondría lo que ocurre al quedarse observando tan solo un par de segundos en una calle transitada y descubrir ese ir y venir de gente que viven sin cruzarse ni siquiera una mísera mirada. Una desconfianza por parte nuestra del que está a nuestro lado, llevando a prejuzgar antes de nada a las personas.

La ignorancia de un ser humanos, en un primer momento sociable, por todo aquello que le rodea, llevado a partir de una vida cómoda cada vez más frecuente en las grandes ciudades, donde el mérito personal parece estar por encima de todo.

Por este motivo tengo la suerte de haberme criado en un ambiente en el que esta individualidad no se encontraba tan presente. Uno de esos pequeños grupos de la afueras de la ciudad donde tenias las puertas abiertas en todos lados que me ha hecho poder observar desde un modo exterior este frecuente y nuevo fenómeno.

Un punto de observador tristemente en peligro de extinción en esta loca sociedad que parece dejar pasar el tiempo sin percatarse en este.

Suicida sin motivos

martes, 27 de abril de 2010

Entre cuadrantes que cuadrar

El tercer cuadrante le despertó de su sueño. Poco le importaba en aquel momento la representación de una recta, ya que su cabeza volaba lejos de aquella clase de dibujo, para ser más exactos, por encima de proyectos más amenos según ella creía.
Aquella clase se le estaba haciendo eterna y sus ojos no se le paraban de ir hacia el reloj que no paraba de mirarla desde encima de la pizarra. Muy lentamente las manecillas iban haciendo aquel recorrido que tan acostumbradas estaban, a la vez que diversos trenes estaban esperando a que se decidiera a coger alguno de una vez por todas. Varios cargados con nuevos proyectos estaban esperándole, pero no veía que de momento estos estuvieran preparados para llegar a lugar seguro.
Pero desde hace algunos días había llegado un nuevo tren cargado con un proyecto que parecía que tenía estación de destino, incluso un motivo para partir, la contra esta vez era que este parecía tener un mínimo de pasajeros para partir que solo se podía llenarse con la ayuda de un número considerable de personas.
Estas últimas era las que no tenia, pero lo mejor de todo era que no se había ni atrevido a preguntar por temor a la negativa. Además en estos momentos estaban bastante ocupados, incluida ella misma con lo que absorbían las clases ya a aquella edad.
Pero esta vez, una intuición diferente le decía que quizás este no fuera el momento pero este no se encontraba lejos de allí. Cada día que pasaba este era más caluroso y después del trabajo en un par de meses llegaría el calor y el tiempo libre, tal vez el necesario para tenerlo ocupado en su proyecto.
Al momento, el timbre la despertó, volviéndola de nuevo a la realidad. Esa realidad que tocaba de nuevo afrontar. Lista de nuevo para otra clase.

Suicida sin Motivos

jueves, 15 de abril de 2010

Les meues "vacances" ideals

   Ja era de nit quan a la fi va arribar al poble. Aquest estava tant tranquil com recordava. Ja feia molts anys des de que va partir d’aquest per anar a la ciutat a estudiar. Àdhuc podia acordar-se d’aquells caps de setmana en els que escapava de la frenètica vida de la ciutat per trobar tranquil•litat.
   Al encendre la llum de l’entrador va poder comprovar l’estat en el que es trobava la casa. Un dit de pols s’havia apoderat dels mobles degut a la poca activitat que havia tingut aquesta des de que faltaren els seus pares. Cansat, es va decantar per la opció més còmoda i decidit va anar cap a aquell lloc que havia sigut seu durant tota la seua joventut.
   Al ficar-se al llit, notà un embalum vaig del coixí. Inquiet per la falta de son alçà el coixí trobant-se amb aquella vella llibreta que creia perduda. Impacient obrí per la primera pàgina descobrint de sobte aquell viatge que el va canviar per a sempre, això sí, el poder fer-ho el costà també el seu.
   En aquell moment, s’alçà ràpid del llit en busca d’alguna cosa per a poder continuar amb aquell diari i els records d’altres dies passats li vingueren al cap.

Per aquell temps, jo era un jove preocupat pel mon que em rodejava. Aquest fou un dels motius que m’impulsaren a aconseguir els diners que em costarien aquelles vacances en un temps record, ja que les noticies del que estava ocorrent ens arribaren aquella última setmana d’abril. Per sort, el problema del allotjament estava solucionat ja que coneixia a un vell amic que estava vivint allí, qui era també qui ens havia portat les noves.
No hi era la primera vegada que sentia aquelles cançons de veus reclamant allò que buscaven ja que des de feia alguns mesos, eren habituals aquestes des de les aules. Però havia alguna cosa que diferenciava de tot allò del que havia vist anteriorment. Només arribar, el primer dia que vaig acudir ja em vaig sentir un més d’ells. Les llambordes passaven per les meus mans com la de tots els altres per a lluitat contra la policia.
Durant aquells dies el país estava paralitzat, ja que huit milions de persones estaven en vaga i amb el pas dels dies, van començar a ocórrer els problemes, ja que no havia gasolina, les coles eren constants en busca de menjar i les escombraries creixien en els carrers. La decepció arriba a nosaltres quan després d’ haver aconseguir fer eleccions de manera anticipada, els resultats foren nefastes, encara pitjor que ‘ls anteriors.
Encara que la idea que se te és que fou un autèntic fracàs, vull pensar que no es del tot cert ja que amb la nostra acció demostràrem aquells valors que defeníem,es a dir, que la joventut també teníem veu, que ja no volíem seguir els passos que ens havien ensenyat, que érem aquells que teníem el poder per a canviar les coses. Pensant-ho bé, pel que cridàrem: la igualtat, la pau, la llibertat,...,estan presents en aquestos moments en la societat i m’agrada pensar que vaig les llambordes sí que havia arena de platja.
Tal volta aquestes no son el prototip de vacances ideals, però per a mi sí que ho foren, ja que durant aquell maig de 1968 va estar prohibit prohibir.

lunes, 12 de abril de 2010

A por cierto... Felicidades!

    Septiembre del 2006, fue la primera vez que te vi entre un montón de gente que te rodeaba debido a que eras la novedad de las clase. Quien iba a decir que aquella novedad llegaría el día que fuera algo imprescindible en mi vida.
    He dicho muchas veces que no creo en el destino, ya que este lo elegimos nosotros, pero hay que decir que las decisiones tomadas a lo largo de estos años han hecho que pasaras a ser algo más que una compañera de clase. En estos momentos, los recuerdos vividos juntas vienen a mi memoria sin tener espacio para todos, ya que son muchos aquellos ocurridos.
    No me arrepiento de las decisiones tomadas estos últimos años ya que quizás la ausencia de más chicas en clase haya llevado a que hoy conozca a aquella chica tímida que rodeaban en su primera clase. Hay qque decir que esos proyectos de clase han sido mucho más que proyectos, ya que también hay que incluir esa frase que hemos tenido que decir en más de una ocasión de: “Va vamos a ponernos en serio”, ya que la conversación se había alargado más de lo esperado.
   Como ya he dicho y no me canso de repetir son muchos los momentos vividos y los que van a quedar por vivir.
   No quería hacerte algo usual ya que esto me parece mejor, ya que este sigue siendo también tu blog o eso es lo que pone en el lateral.

Y por cierto… ¡Felicidades!

Suicida sin motivos

P.D Haber cuando me pasas las fotos de Magdalena que las que tengo yo son algo antiguas.

domingo, 21 de marzo de 2010

Luces, camaras,... y acción

 Como ya sabréis los escasos lectores de este blog, de un tiempo a esta parte, el séptimo arte ha entrado en nuestras ajetreadas vidas. Entre risas, más tomas falsas que buenas vamos viendo crecer una obra que aunque en el fondo venga difuminada como un trabajo de clase, hemos asumido, por lo menos desde mi punto de vista como un nuevo reto.

 Ya hace tiempo que empezó a pasarse por mi cabeza la idea de hacer en esta vida aquello que me gusta y mi pasión es grabar. Tal vez parezca aburrida esta acción para muchos. Estar quieto aguantando un aparato por el cual por el hecho de estar mirando a una pantallita te pierdas lo que ocurre. Pero mis ideas nunca han ido por aquí. Retratar un instante en el tiempo, congelar un momento para así poderlo recordar miles de veces, son algunas de las cosas que nos ofrece ese “aburrido” gesto. Y aun así me dejo lo más importante, poder contar una historia, imagen a imagen, mezclando lo mejor de ambos campos, ciencias y letras. Las nuevas tecnologías apoyando a relatar algo antes escrito, uno de los muchos ejemplos por los que están no deben de estar reñidas.

  Toda esta reflexión a partir de un rodaje que a mí me está demostrando que es aquello que me gusta hacer. Una Celestina que me está dando la oportunidad de descubrir quién soy, por lo cual solo existen palabras de agradecimiento para todos aquellos que de alguna manera están haciendo posible esta aclaración de ideas y solo una cosa a tener encuentra, que aquello que estamos intentando hacer que se haga medianamente bien, ya que con el apoyo de todos puede salir algo más que decente.

 Espero que este sea el comienzo de más aventuras como esta, mientras tanto nos vemos en días de rodaje.

Suicida sin motivos

P.D. ¡Quiero mi claqueta!

martes, 9 de marzo de 2010

Un poquito de historia

Debido  a que la Magdalena ha caido este año en una fecha tan señalada como el dia internacional de la mujer, tal vez el homenaje teniamos en mente no da tiempo a realizarse, pero desde aquí, presentamos un artículo que hemos encontrado publicado en la web del dia de la mujer. Ya que un poquito de historia de vez en cuando para saber los orígenes nunca viene mal.
El movimiento en pro de los derechos de la mujer no surgió en el siglo XX o en el XIX como muchas pensábamos, sino que existen antecedentes documentados ya anteriormente. Sin embargo, hasta el siglo XX no se han logrado los mayores logros, siempre con el sacrificio y la lucha de numerosas mujeres que no han querido conformarse.
Cabe destacar que antes de que se instaurara el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora ya se habían celebrado otros eventos similares entre los que cabe destacar el Women’s Day que se celebró en Estados Unidos el 28 de febrero de 1909 y que continuó teniendo lugar hasta 1913, aunque dicha celebración era de carácter más nacional.
Sabemos que nuestro primer Día Internacional de la Mujer tuvo lugar el 19 de marzo de 1911 en varios países de Europa, y que en ese primer encuentro participaron más de un millón de mujeres ansiosas por hacer saber al mundo sus reivindicaciones:
  • El derecho a voto
  • El derecho a la ocupación de cargos públicos
  • El derecho a la formación profesional
  • El derecho al trabajo y a la no discriminación por el mero hecho de ser mujer.
Aunque lo anterior lo conocemos con certeza el problema surge cuando queremos saber el detonante de dicho acontecimiento, puesto que existen muchas fuentes de información erróneas con diferentes versiones al respecto.
Una de las versiones sobre este tema cuenta que el 8 de marzo de 1857 en Nueva York las mujeres de una fábrica (cuyo nombre también varía según la fuente) protestaron por la mejora de sus condiciones laborales, tras lo cual el empresario dueño de la fabrica las encerró y prendió fuego a la fábrica muriendo 129 mujeres. El mito continúa afirmando que en conmemoración de este suceso surgió más adelante el Día Internacional de la Mujer, pero en realidad no existe ningún documento fiable que corrobore esta versión. Otra teoría que circula es que dicho incendio ocurrió el 8 de marzo de 1908, teoría que se viene abajo en cuanto se descubre en el calendario de ese año que el día 8 de ese mes era domingo, día en el que difícilmente se origina una huelga, además de que tampoco hay ningún dato que sustente este hecho. Por último también se escucha que el origen pudo ser una manifestación del sector textil que se produjo en esta época también en Nueva York, pero nuevamente nos encontramos con que la afirmación no parece basarse en ningún dato serio.
Lo que encontramos cuando acudimos a investigaciones serias sobre este tema es que fue en Copenhague donde, en 1910, en la celebración de la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, se aprobó por unanimidad el establecimiento del Día Internacional de la Mujer Trabajadora como método de lucha por la causa de la mujer. Esto fue gracias e la propuesta hecha por una mujer socialista y alemana, Clara Zetkin.
Con respecto al incendio anteriormente mencionado: si ocurrió, pero no en 1857, ni en 1908, sino el 25 de marzo de 1911, pocos días después del primer encuentro internacional y en la fábrica “Triangle Shirtwaist Company” de Nueva York, donde murieron más de un centenar de trabajadoras. La relevancia que se le otorga es debida a que se hizo referencia a él en muchos de los encuentros anuales posteriores, pero no fue el origen del Día Internacional de la Mujer. Del mismo modo se sabe que si ocurrió una manifestación del sector textil, pero el 27 se septiembre de 1909, y la huelga se prolongó durante 13 semanas (hasta el 15 de febrero de 1910), pero tampoco tuvo parte en la instauración de la celebración del 8 de marzo.
Lo que parece haber ocurrido es que a finales del siglo pasado ha tratado de desvincularse la aparición de este día con el comunismo, que es en lo que derivaría el socialismo de aquel entonces. Y para esto se han elaborado diferentes farsas que al final no han podido sostenerse.
Prosiguiendo con la historia de la lucha de la mujer, y dejando ya polémicas a parte, tras el éxito del primer encuentro más países fueron sumándose a la manifestación pública sucedida. Rusia lo hizo en 1913, y en el resto de Europa se llevaron a cabo mítines de apoyo a la mujer y en contra de la guerra (Primera Guerra Mundial) en 1914 en fechas cercanas al 8 de marzo.
Fue el 8 de marzo de 1917 en Rusia donde, como consecuencia de la escasez de alimentos, las mujeres se amotinaron. Este importante acontecimiento marcó el comienzo de la Revolución Rusa, que derivó en la caída del Zar y en el establecimiento de un gobierno provisional que por primera vez concedió a la mujer el Derecho a Voto. Por la relevancia de este suceso, y sobre todo porque fueron las mujeres quienes lo llevaron a cabo parece ser que se situó definitivamente en el día 8 de marzo del calendario gregoriano el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Ya en 1920 en Estados Unidos se logra la aprobación de la Decimonovena Enmienda de la Constitución Estadounidense por la que se otorga a las mujeres el derecho al sufragio en este país.
Otro hecho importante es la adhesión a la defensa de la mujer y de sus derechos de las Naciones Unidas desde que en 1945 se firmó en San Francisco una carta que constituye el primer acuerdo internacional que defiende la igualdad de ambos sexos como derecho fundamental e indiscutible. Y actuando en consecuencia desde entonces las Naciones Unidas han tomado innumerables medidas en diferentes campos con el fin de lograr que lo escrito en aquella carta se vea algún día plasmado en la realidad, destacando como ejemplo la declaración de 1975 como “Año Internacional de la Mujer”, así como la adopción de numerosas medidas legislativas, sociales, etc. Y, como no podía ser de otra manera, dicha organización, con cuya mediación se ha conseguido que incluso más países se unan a nuestra causa, también se ha unido a la celebración del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo,
Ya para terminar sólo me falta resaltar que la situación de la mujer ha evolucionado de manera vertiginosa desde que un millón de mujeres se reunieran el 19 de marzo de 1911 para reivindicar públicamente lo que por naturaleza les correspondía, pero no debemos olvidar que un siglo después aun hay objetivos que no se han logrado, como la no discriminación de la mujer en el trabajo. Es por esto que no debemos relajarnos ni conformarnos, especialmente el día 8 de marzo. Debemos no ser conformistas y recordar que esta es nuestra causa, y que ningún organismo oficial va a defenderla con más garra que nosotras mismas. Podemos hacerlo desde nuestras familias, amigos y trabajo, y sobre todo recordando que lo tenemos mucho más fácil actualmente ya que otras han superado muchas dificultades a lo largo de la historia.